miércoles, 27 de noviembre de 2013

DONDE TÚ ESTAS

No seré tú cuando descienda al paraje de Orfeo 
y me pregunten ¿dónde esta la mujer que parió?
Tampoco detendré tus trenzas cuando la imagen caiga
y se rompa en cientos de trozos como tu razón.
La ira no es buena consejera para los amantes. 
Tampoco lo es el olvido y buenas noches con rabia.
Tengo un deseo profundo, uno que no olvida ni cambia.
No te reconozco. Tampoco a mí. 
Ahora espero un hasta mañana. 
Regreso.