miércoles, 2 de marzo de 2011

SI SIGUES AQUELLA ESTRELLA

Despertó ella sintiéndose absurda. Era sábado por la mañana y aún los párpados le pesaban. Deseaba ella volver a dormir, pero ¿qué la había despertado? Miró su súper reloj gatuno y se dio cuenta que aún era muy temprano. Se abrigó otra vez con las sábanas. Pasados 10 minutos no soportó más la sensación de nulidad total que empezaba a embargarla. Saltó de la cama.

Con cierta pereza prendió el interruptor de las luces galácticas. Esta mañana ¿qué planeta deseaba tener como horizonte? Ni Saturno, ni Neptuno la habían convencido en las mañanas pasadas. Ahora deseaba algo más de espontaneidad. Quizás la tierra podría ser una buena opción pensó, mientras recordaba con tristeza que su planeta favorito ya no se veía tan azul como antes.

Entonces puso una canción de Winona Houston, artista querida en todas las galaxias, y sin pensarlo una vez más, puso en ON el sistema solar.
…..
Karina jamás había pensado en el más allá. Tampoco en el más acá. Su vida se reducía a los comentarios de sus amigas más cercanas. “El círculo de las valkirias” les llamaba ella, desde que en su escuela la maestra de literatura universal había hablado sobre vikingos y súper héroes nórdicos. Entonces esa semana había que resolver porque Jimena le había escondido los lápices de colores a Paola, y ésta en respuesta le había quitado su libro de cuentos favorito, para entregárselo a Sonia, su archi enemiga desde que la cambiaron a la escuela de las “Phantones”.

Pensando en eso iba Karina camino a la escuela cuando algo bajo un árbol le hizo detenerse en el acto. Un pequeño gato, de ojos azules y pelo albino, se encontraba parado, inmóvil, con la mirada fija, como observándola. Karina, amante de los perros y no de los gatos, quiso desviar su camino para evitar al felino amigo, pero esa mirada la tenía como atrapada. Caminó hacia el árbol.
….