lunes, 12 de abril de 2010

Mañana - Escena 1

Iniciaste un viaje
-sin retorno quizás-
un camino hacia el interior
de tu universo protagónico.

En tu travesía -juras- que:
no requieres de hombres
no requieres de animales.
no requieres de metales.

En tu éxodo las monedas han
cambiado de rostro, las calles de
estilo, y hasta el señor, que te
saludaba todas las mañanas cuando
salías a trotar, dejó de ser.

Sabes, entender tu apuro, a veces
resulta un temible acertijo.

Si quieres será un sí.
Si no quieres será un no.
Pero que es un SI o un NO sin
aquella otra palabra de significado
relevante.

Otra vez me levanto de la mesa
sin terminar.
Otra vez me dirijo hacia un puerto
desconocido.

Si miro de reojo tu desidia, no te
espantes, la verdad prevalece por
encima de las mentiras.

Fue una excusa lo sé, lo siento.
Ahora, has expuesto tus últimas cartas.
Tu mensaje de texto salvador no lo
será más.

En el camino a tu entendimiento
tapaste con cemento-eterno la
oportunidad.

En el sótano no hay más que
inacabadas lápidas que llevan
nuestros nombres.
Ofrenda del todo simbólica a
aquella, nuestra prematura
expresión al amar.