lunes, 12 de abril de 2010

Inconexiones - Escena 3

Cómo desesperar por lo que desconozco.
Cómo extrañar lo que jamás abracé, toqué, respiré.
Te vas sin una explicación y pierdo de vista la bahía.
La tormenta no cesa. Arremete con fuerza contra mi barquita.
El sol se muestra esquivo. Nubes oscuras pueblan el firmamento.
No quiero verte partir. Ciertamente no te he visto jamás llegar.
Y sin embargo tu ausencia en línea deja un vacío antes inexistente.
¿Me quieres? Sí claro como siempre.
¿Me quieres tú? ¿Cómo no quererte?
Sabiamente enredas las palabras simulando decir lo que deseo escuchar.
Lo de ayer fue una despedida. Lo sé. Lo presentía.
Ante mi pregunta. Dijiste. No. Es mentira. Claro que no me despido.
Y como siempre. Que sea lo que Dios quiera.
Te quiero. Ciertamente te quiero.
En estas noches la distancia no es más que imágenes, deseos y palabras.
Tengo de ti muchos recuerdos. ¿Cómo evitarlo?
Somos aquello que muchos desean tener. Mutua y deliciosa compañía.
Comprensión. Cariño. Buenos deseos. Un poco de picardía. Tolerancia. Aprendizaje.
Te pierdo sin saber por qué. Mi mundo que es tuyo también se cae sin poderlo yo sostener.
No te vayas. No. Te lo pido. No te alejes. No. Te lo exijo.
Entre nos tenemos un pacto de idilio pendiente. Tú lo sabes. Yo lo sé.
Sin embargo. Ciertamente. Tampoco te quiero retener.
Eres libre. Gaviota que pica en el aire y revuela de ola en ola.
Ciertamente. Soy mundana. Caballera que pretende construir verdades que lo son a medias.
Te debo miles de besos. Miles de abrazos.
Me debes muchas horas de sueño, de sueños y algo más.
Y si me conecto ahora ¿estarás en línea?
Y si cancelo mi servicio ¿nunca te conoceré?
Me tienta la desconfianza. Me intimida el pasado.
Ciertamente no te quiero perder de vista.
Mi barquita sigue navegando hacia tu orilla.
Al menos eso indica la brújula. Pero hay mucha niebla.
He perdido de vista la bahía. Sabes tú ¿dónde está? ¿dónde estás?
Te quiero. Ciertamente mi mapa esta hecho del cariño que te tengo.
Quizás deba por esta noche amainar velas.
Mañana, cuando el sol se levante, volveré a buscarte, mi vida.

(Paola Quiroz - Marzo, 2010)